¿No habéis querido nunca "matar" a una de esas partes de vosotros mismos que, por más que intentais controlar, se resiste?
¿No desearíais, a veces, ser diferentes a como sois, en alguna cosa?
¿No pensáis que si pudiéseis eliminar un sólo rasgo de vuestro carácter todo iría mejor?
Así me siento ahora...
Aquí estoy, un viernes cualquiera, 5 y media de la tarde, planeando un asesinato...
¿La víctima?
Ese "yo" ñoño y sentimental, esa parte mía romántica que se empeña en escribir poemas, en dibujar tonterías, en planear mil y una ideas y detalles tontos con los que demostrar lo que siento...
Esa parte mía, ingenua y cría, que encuentra ilusión en las más absurdas ideas...
Me siento un poco extraña.
Un poco traidora.
Aquí estoy, planeando librarme de algo que siempre me pareció hermoso...
De una parte de mí de la que siempre estuve orgullosa. Esa parte que sabía poner en palabras los sentimientos, esa parte que podía decir un "te quiero" con mil gestos.
El "yo" que escribía cuentos, que era capaz de darle voz y palabra a las lindas fantasías...
Ese rinconcito de mí que creia en cuentos de amor, en principes y princesas, en velas, en bellas melodías, en luz de luna y hermosas declaraciones... en sonido de violines, en mariposas revoloteando, en corazones dibujados con tiza, o te quieros escritos, vacilantes, toscos, en la arena...
Hoy, ese yo que en el pasado me hizo tan feliz, comienza a dolerme un poquito...
Y me avergüenzo de lo que hago, y me parezco otra... pero no, esta soy yo... renegando del Romanticismo...
Porque no tiene sentido cuando es algo de una sola dirección...
¿Quiero con esto decir que ahora piense que eso de que "dar es hermoso" es mentira?
No. Dar es hermoso, es cierto... Pero tampoco nos engañemos... nadie da desinteresadamente.
No quiero decir con ésto, que cuando uno da, espera que le devuelvan... Pero sí es cierto que uno da para al menos recibir algún gesto...
Esto mismo sucede con el romanticismo... Cuando uno es romántico lo es porque sí, porque le sale de dentro, porque desea demostrar lo que siente, desea llenar a la otra persona con toda esa energía que brota del amor.
Hay quien dice que cuando uno ama no es necesario decirlo, no es necesario hacer grandes demostraciones... Que la otra persona ya sabe que lo quieres.
Yo no creo que eso sea así.
Creo que es necesario hacer sentir a la otra parte todo eso que hay dentro de tí, y que no tiene porqué saber...
Nunca hay que dar nada por supuesto.
Siempre lo he visto así.
Siempre me ha gustado demostrarle a la gente a la que quiero lo que siento, tener detalles bonitos, hacer mil y una cosas que se me ocurran...
A veces la gente a la que iban dirigidos correspondia con los mismos u otros detalles, y era hermoso sentirlo...
Otras veces esas personas no eran capaces, ya sea por su caracter, por pudor, o por otras razones, de corresponder en ese sentido, pero al menos te hacían saber que apreciaban esos detalles, que aunque no pudiesen corresponderte conocían su importancia...
Hoy... Siento que quizás, en este momento de mi vida, el romanticismo es absurdo. Y que hace daño, y desgasta, como todos los sentimientos unidireccionales.
Por eso planeo "asesinar" a la detallista, ñoña, romántica y sensiblera que hay en mí.
O, al menos, encerrarla en algún cuarto remoto y oscuro hasta que lleguen mejores tiempos para ella...











